Dicen que una imagen vale mas que mil palabras.

Despues de semanas de devanarse los sesos, de quitar tiempo a otros asuntos, algunos quizá más importantes, y esos si que no se pagan con dinero, finalmente el jueves 9 de agosto recibí la tan esperada herramienta de trabajo, una Canon Xh-A1.

Alberto Lavin y yo, despues de una jornada de trabajo montando enormes monstruos herederos de lo que le daba al coco Leonardo da Vinci pudimos disfrutar del paquete que por fin había llegado. El susodicho integraba otros dos paquetes idénticos, como el de la foto. Ese en concreto es el que pertenece a Lavin minuto y medio despues de entregarsele, ya eran las 00:34 del 10 de agosto y habíamos quedado en que se lo entregaría al día siguiente; estoy seguro de que soñó sueños gratuitos.